El efecto Barone se disuelve en Chicago
Tras dos años metiendo a Memphis en playoffs, Mike Fratello ha sido sustituido como primer entrenador de los Grizzlies. La actual temporada se presentaba muy complicada desde que en semifinales del mundial, Gasol se lesionaba gravemente en el pie en el partido frente a Argentina. Está claro que Pau es el referente de su equipo y si alguien tenía la más mínima duda, han bastado unos pocos partidos de temporada regular para darse cuenta de que este año no iba a ser un camino de rosas para el equipo del estado de Tennessee.
La derrota en Milwaukee por 112-96, que suponía la quinta seguida, y con un balance en la temporada de 6 victorias y 24 derrotas, se convertiría en el último partido de Fratello al frente de los Grizzlies. El cambio era lógico teniendo en cuenta la dinámica perdedora en la que se había metido el equipo, y como pasa siempre, lo más sencillo es empezar a tomar medidas por el entrenador. El propio Barone, al situarse al frente del equipo, lo primero que decía es “pienso que Mike Fratello ha hecho un gran trabajo con la franquicia pero a veces solamente tiene que haber un cambio de voces”.
El primer partido dirigido por Barone se saldaba con una victoria frente a Toronto en el Fedex Forum. Pero lo más destacado era el cambio en el estilo de juego, que se había vuelto muchísimo más alegre. Tras perder el segundo partido en Houston por tan sólo dos puntos, Memphis era capaz de ganar a Golden State anotando la friolera de 144 puntos en un partido loco.
El juego de Memphis se vuelve mucho más atractivo pero está claro que jugar así necesita tiempo. Memphis anota pero sus rivales también, así se producen dos derrotas seguidas en casa frente a Boston y San Antonio. Sin embargo, la victoria frente a unos Lakers que venían de acabar con la racha de victorias consecutivas de los Mavericks volvió a aumentar la confianza en el proyecto.
Por desgracia, lo peor estaba por venir. Derrota en casa con Minnesota en un partido en el que lo mejor de Memphis fue el resultado y ridículo en Chicago. El marcador final 111-66, la segunda peor derrota en la corta historia de la franquicia, lo dice todo. Pau parece haber perdido la confianza en conseguir algo con Memphis y prácticamente todos los aficionados españoles deseamos que llegue el traspaso, para poder ver a Pau en otro equipo.
En ocho partidos con Barone al frente, Memphis anota 110,25 puntos por partido, pero el problema es que encaja 116,62 que es una barbaridad. En ningún partido ha encajado menos de 104 puntos y aunque la filosofía de juego resulta agradable para la vista, es cuestionable si Memphis en una división tan dura y a mitad de temporada está capacitado para llevar a cabo este cambio sin repetir ridículos como el de Chicago. A todos nos gustaría que Memphis jugase como los Suns pero Steve Nash sólo hay uno. Entre jugar como lo hacían los Grizzlies antes y como lo hacen ahora tal vez habría que buscar un término medio o realizar el cambio de manera progresiva.
Sólo nos queda desearle mucha suerte a Barone porque ha demostrado ser un valiente; y esperar que si la cosa no mejora se decidan a permitirle a Pau cambiar de equipo, porque él y nosotros estamos acostumbrados a ver a un ganador.









